EDITORIAL
Marzo de 2007
rrrrrHace exactamente 76 años, el 15 de marzo de 1930, salió a la luz pública el primer número del periódico La Revolución, vocero de un inspirado grupo de intelectuales, artesanos, estudiantes y obreros que, dirigidos por Manuel Mora Valverde, decidieron consagrar toda su vida a la justicia social. En el primer editorial titulado “Nuestros Propósitos” ya se señalaba claramente el objetivo estratégico de ese interesante medio: “Abra quién quiera la historia y adivínela; o dedúzcala de <las señas de los tiempos>. Nosotros ya hemos hecho lo propio, y queremos darla un nombre: EPOCA DE JUSTICIA SOCIAL. Por su llegada quiere trabajar La Revolución”.
rrrrrHoy, setenta y seis años después, podemos afirmar, con gran orgullo, que muchos de los objetivos que se proponía La Revolución se han logrado parcialmente y que el camino de lucha contra la injusticia, que abrió en nuestro suelo, sigue abierto, para que las nuevas generaciones de patriotas mantengan en alto esa antorcha purificadora y puedan conducir al pueblo con la inteligencia estratégica y táctica, con la firmeza de principios, con la flexibilidad en la conducción, con la honradez personal y política y el heroísmo sin límites que caracterizaron siempre a la organización fundada por Manuel Mora Valverde.
Así, setenta y seis años después, el Centro de Estudios Manuel Mora Valverde se enorgullece en presentar la primera edición de esta página. Con ella queremos poner a disposición del pueblo la obra de Manuel Mora Valverde, cuyo pensamiento político cobra cada día más vigencia en la lucha de los sectores objetivamente interesados en el proceso de ampliación y profundización de la Democracia Costarricense.
rrrrrFieles al fecundo pensamiento morista, que sobre una base marxista clara y transparente amalgama lo mejor del pensamiento patriótico, democrático y antimperialista costarricense, creemos que los pueblos pueden conocer y cambiar la realidad y demostrar así que la idea de una humanidad liberada de todas las relaciones económicas y sociales esclavizantes no es una utopía sino una realidad. Sabemos también que la construcción de sociedades más justas es siempre posible en la medida que las mayorías concientes de la población se decidan a la lucha política y sean correctamente conducidas a la victoria. Abrazamos, entonces, la visión histórica de que el avance de la humanidad tiene en los pueblos a los principales protagonistas, pero entendemos también el gran papel que juegan en estas luchas los líderes sabios y visionarios, capaces de leer y entender correctamente la situación política y trazar los cursos de acción que conducen a la victoria.
La nueva realidad mundial y costarricense requiere líderes políticos de gran nivel. La formación de los nuevos conductores de nuestro pueblo es una tarea estratégica de primer orden. De ahí la vital importancia que adquiere dar a conocer el pensamiento y obra de Manuel, quien, como él mismo decía, recogía “las mejores tradiciones de este pueblo y el producto del avance de sus luchas”. Como él, pensamos que sólo la utilización creativa de las nuevas formas de organización, conducción y realización de la praxis política, podrán garantizar, en las nuevas condiciones del mundo, el éxito frente a las tantas y tan poderosas fuerzas que amenazan a la humanidad y a toda la vida en la tierra.
rrrrrAl hacer el presente lanzamiento de esta página para informar sobre la vida y obra de Manuel Mora Valverde, Benemérito de la Patria, estamos plenamente concientes de que el escenario social, económico y político es muy distinto y extraordinariamente complejo. Una vez más las fuerzas progresistas del país enfrentan una gran disyuntiva: aceptar servilmente un modelo impuesto de dominación e infamia o defender una vía propia de desarrollo que parta de las mejores raíces humanistas y democráticas de nuestra propia historia. Frente a esta disyuntiva, el pueblo costarricense deberá organizarse una vez más alrededor de sus mejores valores, nutrirse de lo más avanzado de su pensamiento político histórico y actual decididamente, como lo hizo en el pasado bajo el mando del Presidente Juan Rafael Mora.
rrrrrAsí, plenamente concientes de la importancia de aprender de la historia en la lucha política y de la necesidad de que la experiencia acumulada en la lucha social se transmita a las nuevas generaciones, a ciento cincuenta años de la victoria en la Campaña Nacional, trataremos de aportar y contribuir en la comprensión de los problemas del país y del mundo mediante el análisis crítico de la coyuntura política, de sus antecedentes, su desarrollo y sus proyecciones, siempre con la mira puesta en la defensa de los intereses de las mayorías y de la sociedad costarricense en su conjunto.
rrrrrSi a finales de los años veinte Manuel Mora Valverde recorrió el país a puro pulmón, con un banquito de madera como único apoyo a su discurso brillante, hoy día nosotros utilizamos los nuevos medios de comunicación alternativa. Frente a la desinformación y la guerra psicológica, grandes armas de los sectores retrógrados e injustos, que pretenden dominar el mundo bajo la consigna neoliberal de la globalización, se hace imperativo abrir canales de luz a todas las personas de buena voluntad. Para este fin usamos la comunicación alternativa, pretendiendo aportar desde una posición contra hegemónica, independiente, honrada. Que el debate y la divulgación del pensamiento político de Manuel Mora Valverde, como parte del ideario democrático y revolucionario costarricense, sea una realidad principalmente en estos momentos tan difíciles.
rrrrrSurgimos en un momento de gran polarización en la sociedad costarricense. Internamente se confrontan el sí o el no al Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Se pone en juego el tipo de país que queremos. En el plano internacional las corporaciones transnacionales y las grandes entidades financieras mundiales lideradas por el gobierno de George Bush, utilizando pretextos de dudoso origen (recordamos la falsedad creada alrededor de las armas de destrucción masiva en poder del gobierno irakí, para mencionar una sola) han declarado una guerra injusta y sin fin contra los pueblos del mundo. En esta guerra ya han muerto más de 100.000 personas y se han gastado más de 400 mil millones de dólares. Lo nuevo en la actual coyuntura es el fracaso de dicha política. Hasta tal punto esa política errónea ha fallado que el propio pueblo norteamericano ha empezado a dejar solo al grupo de halcones liderado por Bush. Muchos líderes del Senado de los EE.UU., no solo demócratas sino también republicanos, están luchando por sacar las tropas de Irak. Igual fracaso ha tenido la forzada política neoliberal en el mundo. Este fracaso abandonó el campo especulativo y académico para confirmarse en todo el mundo. Como respuesta a esa política hay un nuevo panorama político en todo el continente que se materializa en los triunfos de movimientos populares de izquierda, que con diferentes formas y acentos se oponen al neoliberalismo salvaje. Resulta muy evidente la posibilidad de forjar otro mundo que eleve a la humanidad a un estadio de desarrollo superior. Vislumbrar en el futuro una sociedad sin clases y sin divisiones sociales opresivas no es una utopía.
Concluimos expresando nuestro reconocimiento a quienes han contribuido de diversas formas para hacer posible esta página. En especial queremos agradecer a esos jóvenes que día a día, a brincos y a saltos, han posibilitado que esta primera edición sea posible, mil gracias Oscar, Federico, Arnoldo, Adriana, Catalina, Emilio, Natalia; ustedes confirman la esperanza en nuestra juventud.